Que Javier Tebas compare a Florentino con el régimen nazi a golpe de tuit, cada uno más impulsivo y carente de sentido común es una barbaridad. No hay por dónde cogerlo. Es intolerable y no se puede dejar pasar. Punto.
Pero una cosa no quita la otra. Que el presidente de la Liga y Vicepresidente de la Federación sea un gañan con ínfulas de Calígula, no significa que el socio tenga que tragarse todo lo que está pasando dentro del Madrid sin mirar. Porque mientras estamos todos con la boca abierta por lo que ha dicho Tebas, o por si el árbitro es o no es de este o del otro, hay cosas que se están moviendo y casi nadie está hablando de ellas.
La Liga y la Federación llevan años con un descrédito que no se aguanta. Lo de Negreira no salió de la nada. Y el Comité de Árbitros tampoco es que tenga una fama de intachable. Eso es verdad. Pero precisamente porque el ruido es tan grande, es muy fácil que todo el mundo se quede mirando solo hacia ahí.
“El problema es Tebas”. “El problema es el arbitraje”. “El problema es la Federación”. Y mientras tanto, el socio no está mirando a lo que tiene que mirar.
Personalmente no le atribuyo a Tebas la inteligencia necesaria para coordinar todo y favorecer a Florentino, más bien Anas y su vasallo están haciendo de esta cuestión virtud para confundir al socio.
No está mirando la deuda del Bernabéu que llega hasta 2053. No está mirando quién está metiendo fondos y diseñando operaciones que el socio no vota. No está mirando todo lo que aquí exponemos.
Que la Liga esté podrida no convierte en inocente lo que se está haciendo con el club.
Y al final, el que paga es el mismo de siempre.
¿Cómo actuaría Santiago Bernabéu si se encontrara con esta situación?